iFixit nos deja el nuevo HTC One al desnudo

El jueves pasado os enseñamos como iFixit desmontaba la nueva Blackberry Z10. Pues ahora hacen el mismo despiece pero con el potente HTC One de los taiwaneses. El nuevo smartphone en aluminio y acabado precioso, ha pasado por las manos de esta compañía para que veamos cómo es por dentro y qué grado en facilidad de reparación tiene.

Lo primero que hacen nada más tenerlo en sus manos es compararlo con otro smartphone en bloque de aluminio, el iPhone 5. El diseño del HTC One es precioso y muchos creemos que se trata de unos de los  Android más bonitos del mercado.

Por muy raro que parezca, el primer paso para llegar a las entrañas del One, se realiza quitando el panel táctil. Lo que se llama como «zero gap construction», hace que todo el móvil esté fabricado en una sola pieza de aluminio que se tarda unos 200 minutos en recortar y modelar. Ahora toca desconectar la pantalla y con algo de maña y paciencia, se saca la placa de la carcasa.

Alrededor del bisel de la cámara se encuentra la antena NFC y su conector hacia la placa. Y si en todos los smartphones tenemos como primer obstáculo la batería, en el HTC One no es así. Primero hay que sacar la placa base y quitar sus protectores, para llegar a la batería que se encuentra justo debajo del panel. Aquí os dejamos una imagen del proceso y de la placa base que tiene todos sus componentes por una sola cara.

Ahora ya podemos retirar su batería de 2300mAh y continuar por la parte delantera de la estructura para quitar el panel táctil. Ya solo queda quitar la placa de la cámara que incluye los tres puntos de contactos para la unión con la antena NFC y la placa inferior que lleva el segundo altavoz y el conector MicroUSB.

Según iFixit, estamos ante el smartphone más difícil de reparar, ganándose solo un 1 en la puntuación sobre 10 en calidad de reparación. Todo una pieza de aluminio, pero el acceso a los componentes y el proceso de desmontado no es nada sencillo ni cómodo.

 

Más información: iFixit